La Psicoterapia Floral es la fusión complementariamente amorosa entre dos terapias, la psicoterapia y la terapia floral

 
Como Psicóloga clínica - psicoterapeuta acreditada y Terapeuta Floral acreditada  aplico ambas terapias en forma conjunta ya que se potencian y acelera el tratamiento aproximadamente en un 40%, de acuerdo a mi experiencia clínica. También ambas terapias se pueden tomar en forma separada.
 
La Psicoterapia  posracionalista en conjunto con la Terapia Floral  aborda cualquier tipo de problemática desde la auto-observación activa, generando toma de consciencia de la forma en como me vivo y experimento emocionalmente las situaciones que me llevan a consultar, así como también cualquier vivencia de la vida cotidiana. Ésto genera un profundo cambio en mi, ya que al ser consciente de cómo funciono desde mis programaciones automáticas, me ayuda a conocer y comprender mis emociones y la forma en cómo interpreto y me explico las cosas que me pasan, lo que me lleva al cambio y crecimiento personal, el saber algo que antes no sabía de mi, es un viaje de ida a la sanación. al tomar consciencia, nunca más volvemos a ver las cosas como antes. Las flores acompañan este proceso aportando en el "darse cuenta", equilibrando nuestras emociones y pensamientos, lo que nos proporciona un estado anímico general, de mejor abordaje para hacer el trabajo terapéutico. El paciente logra rápidamente mayor armonía para comenzar a abordar sus temas, ya no desde el dolor, sino desde una mayor tranquilidad interior, empoderándose y sintiéndose generador de su propio cambio, ya que las esencias florales trabajan de acuerdo a la capacidad interna de auto superación, por lo tanto es un proceso personal y no una ayuda externa como es en la medicina alópata.  El tratamiento de Psicoterapia Floral  comprende las herramientas psicoterapéuticas  y la terapia floral abarca el equilibrio energético vibracional que afecta, limpia y re-estructura el cuerpo mental, emocional, físico y espiritual, comprendiendo al consultante como un ser holístico, que sana cada una de las áreas en donde se siente o está desequilibrado. En mis terapias, el consultante es totalmente protagonista de su proceso personal.

El trabajo terapéutico de cada sesión aborda entonces la Psicotera postracionalista y la terapia floral. En algunas sesiones se puede trabajar además con Reiki, actuando como catalizador de cambio, limpiando y a la vez generando cambios a nivel integral en el consultante. El reiki es una poderosa herramienta de limpieza e incluye revocación de mandatos y decretos pasados, sanación del árbol familiar y liberación de temas profundos y sutiles. Con reiki se trabaja a nivel emocional, físico, mental, kármico y constelar de manera profunda y consolidando los cambios junto con la psicoterapia floral.

La atención está dirigida a adolescentes (11 años en adelante), adultos y terapia de pareja. Se entrega atención integral a embarazadas y mamás con hijxs entre 0 y 3 años.
 
Cada sesión individual (presencial) tiene una duración de 50 minutos.
Cada sesión de pareja, tiene una duración de 1 hora y media.

 

 

¿Cómo es que la Psicología y la Terapia Floral se conjugan en pro de la salud de las personas?

Hay que partir de la base que la psicología y la terapia floral son distintas, con paradigmas y metodologías diferentes, sin embargo, con la misma misión con respecto al ser humano: conocer, comprender, aprender, explicar, crecer, evolucionar. La psicoterapia, que es la forma de intervención de la psicología clínica, se ocupa de mejorar la calidad de vida del consultante, a través del cuerpo mental y emocional al hacer consciente aquellos procesos por los que estoy transitando. La terapia floral por su parte, llega desde el cuerpo emocional a re-equilibrar el cuerpo mental, físico y espiritual. Las flores, literalmente hacen "aflorar" las emociones, para verlas, saborearlas, acompañada de una guía amorosa y así, poder enfrentarlas y sanarlas. El conocimiento y experiencia que ha desarrollado la psicología para conocer la mente humana se conjuga como un puzzle sincrónicamente armonioso con la búsqueda de las causas emocionales que provocaban desequilibrios físicos y mentales que llevaron a Edward Bach a crear la terapia floral. Somos un todo, el SER no es sólo físico, o sólo mental, somos mente, cuerpo y emociones que se conectan unas con otras, somos una triada que se afecta constantemente, somos seres potencialmente perfectibles, somos almas que al contacto con nuestras personalidades, gatillamos desequilibrios que venimos a aprender a desenmarañar en este día de escuela llamada vida.

 Al unir la terapia floral en un proceso psicoterapéutico, logramos hacer conciente y poner en palabras el proceso, lo cual nos permite ir comprendiendo lo que nos pasa y facilitar el cambio. Desde lo mental y lo emocional, ambas terapias convergen para abarcar al ser humano, como un ser integral, pensante, sintiente, caóticamente hermoso y complejo a la vez. El beneficio de utilizar ambas terapias hace que la persona sane de forma holística, integrativa, comprendiendo y alineándose por completo con todos sus cuerpos sutiles, brindando armonía a su personalidad, pero más aún, a su alma, contribuyendo a que ella siga vida tras vida desarrollando los dones y aprendiendo de aquellos defectos, que no son más que oportunidades para ser la mejor versión de uno mismo, la evolución personal.